sábado, 19 de abril de 2014

OJO DE BUEY: ALASKA DIVINA


Era una de esas noches en las que el mando de televisión saltaba de canal en canal porque no encontraba nada interesante, los programas lacrimógenos no los soporto, y el fútbol me aburre, excepto cuando son los mundiales y juega España, entonces no me lo pierdo.
Pulsé la guía para ver la programación de todas las cadenas y elegí la 2. Acababa de empezar un programa: Alaska & Coronas. Al parecer, se trataba del primer programa.
Con la televisión me ocurre como con los libros, a los pocos minutos en el primer caso y a los pocos capítulos en el segundo, intuyo si va a gustarme o no, si merece la pena o paso a otra cosa. Este programa es moderno, ágil, entretenido, con gente interesante, entrevistas sin papeles, ni de la presentadora ni de los entrevistados, escenario original, un programa sin complejos. Y, para variar, aparecen dos jóvenes con el torso desnudo como decoración, según palabras de la presentadora. ¿Y por qué no? Estamos hartos de ver, en cualquier tipo de programas, azafatas con minifalda o biquini. Alaska es la antítesis de una presentadora: no es atractiva, es baja, paticorta, culona y con unas tetas implantadas que van desde el cuello a la cintura. No está gorda, está fondona, Pero se ve que a ella no le importa y que el talento no tiene que ver con el físico. Si hay buenos presentadores feos, calvos y barrigudos, ¿por qué no una presentadora gordita? Alaska es inteligente, amable, intuitiva, brillante, cualidades suficientes que la avalan para conducir un programa. Ella es el alma de Alaska y Corona, aunque su compañero, Coronas, lo hace muy bien porque pasa inadvertido, por eso precisamente. Cuando Frank Sinatra cantaba, parecía que no estaba haciendo nada, cantaba sin esfuerzo, cuando una actriz borda su papel, nos lo creemos, de lo natural que resulta. En el siglo XXI no se debe tener en cuenta el físico de la mujer ni exigirle que esté siempre divina, maquillada, delgada, con modelo sexy y taconazos, mientras que se es más indulgente con un hombre que desempeña el mismo cometido.
Lo importante es la calidad, ¿o no?


PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EXTREMADURA EL 21/2/14

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