lunes, 21 de abril de 2014

Entrevista a la escritora extremeña Rosa López Casero


(ENTREVISTA REALIZADA PARA VENTANADIELÉCTRICA EL 22 DE ENERO DE 2013)



(Las fotos, que aparecen en esta entrevista, han sido cedidas por Rosa López Casero.)


Rosa María López Casero

                «Con nueve o diez años comencé a escribir una novela»
                                                      Rosa López Casero

Por Pilar F.Bravo

 La conocí en un taller literario, hemos compartido uno presencial y otro online, con dos profesores excepcionales, todo hay que decirlo (espero que se den por aludidos). Después nos hemos embarcado en proyectos comunes como un blog 5alas5... Lo mismo escribe un libro de micros, un ensayo, una novela, da una conferencia, anima un Club de lectura o participa como invitada en talleres literarios, como aparece en los premios Planeta y coincide con Boris Izaguirre o Jordi Pujol. Tiene los ojos de la Taylor, un tesón de acero, ganas y material para rato y además motiva a cualquiera que esté a su lado... Y sigue creciendo.

Rosa López Casero nace en Torrejoncillo (Cáceres). Reside en Coria desde 1978.

Licenciada en Psicología por la Universidad de Salamanca. Tiene estudios de Filología, Historia, Sociología, Magisterio y Pedagogía, y diplomada en Inglés por la E.O.I. de Madrid.       
Ha colaborado con la Editorial Everest. Ha sido directora del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica del Sector de Coria (EOEP), durante varios años. Ha sido miembro del jurado en diversos certámenes literarios. Ha impartido cursos de Animación a la lectura y participado en el Programa de Fomento de la Lectura de la Junta de Extremadura. Ha impartido conferencias literarias en Cáceres, Madrid, Barcelona, y Jerez de la Frontera. Algunos de sus cuentos y microrrelatos han sido premiados o han resultado finalistas en diversos certámenes literarios, tanto españoles como extranjeros, y han sido publicados en antologías, revistas, y por internet. 

Es autora de los libros publicadosLa nueva Caperucita, Microrrelatos (Ed. El País Literario, diciembre, 2008); Coria (1860-1960), editado por Ediciones Amberley, 2010 y Museo de la Cárcel Real de Coria. Guía. Excmo. Ayto. de Coria. Edic. Cerro (2000). 

                  

Así mismo, es autora de libros inéditos: un volumen de cuentos y novelas, una de ellas, La travesía de los sueños, ha sido premiada con la Beca a la creación por la Junta de Extremadura en 2011.  

Actualmente, es colaboradora de EL PERIÓDICO de Extremadura, articulista de opinión en Prensa4 de Madrid. Colabora en La crónica de Coria,  en Torrejoncillo Todo Noticias, Noticias Coria,,  con  diversas revistas y en el blog 5alas5.       

Conferencia en el Ayuntamiento de Barcelona
Pilar Fernández Bravo: Te llamas Rosa López Casero. ¿Te gustaría firmar tus libros con otro nombre?

Rosa López Casero: A veces he pensado firmar como Roma (iniciales de Rosa María), incluso lo he usado como seudónimo. Me parece más exótico, menos visto que Rosa.

P.F.: ¿Quién era Rosa L C antes de ser escritora?
R.L.C.: Una psicóloga amante de su profesión, además de esposa y madre de dos chicos.


P.F.: ¿Quién es Rosa L C, hoy?
R.L.C.: En la vida me ha gustado variar, no anclarme siempre en lo mismo. Hoy, mi vida está orientada a la escritura, vivo para ella. Podríamos decir que soy una entusiasta de la escritura que he tenido la suerte de recibir varios premios por mis cuentos y microrrelatos y ver algunos de mis libros publicados.

P.F.: Enhorabuena por todos tus premios. ¿Siempre quisiste ser escritora? Y de ser así quién o qué tuvo la culpa de ese despertar
R.L.C.: Creo que sí. Recuerdo que con nueve o diez años comencé a escribir una novela. La titulé “Las amigas”. Fue durante unas vacaciones. Al comenzar el curso escolar la abandoné. Mi padre me contaba historias y escribía poesía. Y me regalaba libros. Lo recuerdo a pesar de que murió cuando yo tenía siete años; mi madre era una gran lectora y estupenda contadora de cuentos. Ambos fomentaron mi imaginación y creatividad.
   
P.F.: ¿Qué lecturas recuerdas que te marcaron en tu niñez, tu adolescencia o tu juventud?
R.L.C.: Más que los cuentos de hadas (que también leía), prefería leer El jabato, Roberto Alcázar y Pedrín, El espadachín enmascarado, El capitán Trueno ─quizá porque sus aventuras eran mucho más interesantes que las de príncipes y pastoras─, Robinson Crusoe, La Odisea, El Quijote… y los tebeos. También disfrutaba con el Conde Lucanor, Julio Verne, y las leyendas de Bécquer.

P.F.: Eras una lectora muy aventajada. ¿Qué lecturas te han marcado después?
R.L.C.: Sinuhé el egipcio, Los viajes de Marco Polo, Un mundo feliz, Ana Karenina, Madame Bovary, A sangre fría, Crimen y castigo, y toda la literatura del XIX, Cortázar, Borges, Fuentes, Dostoievski, Poe, Steinbeck… 

P.F.: Veo que te gustan las biografías y la novela histórica. ¿Cuáles son las fuentes literarias de las que más has bebido?
R.L.C.: Los latinoamericanos, los clásicos, Kafka, Woolf, Delibes, Pessoa…

P.F.: ¿Qué libro estás leyendo ahora?
R.L.C.: Me hallará la muerte de Juan Manuel de Prada y acabo de releer La perla, de John Steinbeck. 

P.F.: ¿Crees que es importante acudir a Talleres literarios para aprender a escribir y estar al día en técnicas literarias?
R.L.C.: Sí, por supuesto, he asistido a talleres presenciales y por internet. Pienso que son necesarios si quieres formarte en las técnicas literarias. 

P.F.: Umbral, en una de sus columnas de prensa, afirmaba que “leer no es lo contrario de escribir sino la misma cosa, la otra cara de este noble y fecundo oficio”. Se puede, a tu entender, ser buen escritor si no se es buen lector. ¿Lees mucho? ¿Qué tipo de libros lees más?
R.L.C.: Es necesario leer mucho y variado, a mí me provoca multitud de ideas, aprehendo de lo que leo. Si para un cantante o un músico es importante escuchar música, para un escritor es imprescindible leer, empaparte del estilo que más va contigo, apropiarte de ese algo que te impactó y tamizarlo para hacerlo tuyo.
Por obligación, leo numerosos libros relacionados con la historia, ensayos y documentos que me aportan documentación para mis novelas.

P.F.: Además de lectora eres una gran investigadora. ¿Qué se puede conocer de Rosa López Casero a través de sus historias?, ¿te escondes detrás de los personajes y las tramas? y, ¿qué te mueve a elegir un tema?
Impartiendo una conferencia sobre mujeres extremeñas 
R.L.C.: Pienso que todos los escritores dejamos jirones de nuestra vida en los escritos. Subconscientemente proyectamos nuestras vivencias, anhelos, miedos, circunstancias, ilusiones. Escarbando en la obra de cualquier escritor se puede averiguar mucho sobre su interior.
El escritor siempre proyecta parte de sí mismo, es a quién mejor conoce y no podría ser de otro modo.  Se transmite alguna experiencia personal, positiva o negativa, quizá dejamos que emerjan nuestros conflictos interiores. Pero que nadie se equivoque: los escritores falseamos la realidad.
Sobre tu tercera pregunta, creo que yo no elijo los temas, me eligen ellos a mí y yo les doy vida. 

P.F.: Los escritores son unos mentirosos, pero luego está eso de que la realidad supera la ficción… me encanta la dualidad que genera. ¿Crees que, como mujer, tu obra se diferencia de la literatura escrita por hombres? ¿Crees en la literatura de sexos y para sexos?
R.L.C.: No. La literatura es universal y asexual. Eso no quiere decir que muchos de los protagonistas de mis cuentos sean mujeres, quizá porque conozco mejor el alma femenina. O porque, según mi respuesta anterior, reivindico, subconscientemente, la igualdad entre sexos.

P.F.: ¿Crees que escribir sirve de valor catártico? ¿Te enseña algo sobre tu propia personalidad?
R.L.C.: No necesariamente, pero, a veces, ocurre. Sobre si me enseña algo, sí, por supuesto. Sin pretenderlo, la literatura refleja al escritor.

P.F.: ¿Cuál es tu literatura favorita? ¿Cuáles son tus escritores preferidos?
R.L.C.: Tengo predilección por la novela histórica. Pero me gusta cualquier libro que me motive a seguir leyendo hasta el final y disfrute con lo que me transmite el  autor.
No podría quedarme con uno, afortunadamente, como con un solo pintor o un solo músico. Admiro a los grandes: Cervantes, Shakespeare, Dostoievski, Dickens, Poe, Borges, Kafka, Hemingway, Lorca, Azorín, Machado…  Y del siglo XX me quedaría con algún hispanoamericano (Cortázar, V. Llosa), Steinbeck, Delibes, Muñoz Molina, Matute, Freire, Prada…  

P.F.: Ana María Matute se inventa supersticiones. Una de ellas es no mirar nunca el folio en blanco, crear en soledad, corregir con lápices de colores sus manuscritos y jamás ponerse de “espaldas a una puerta”. Juan Ramón Jiménez necesitaba imperiosamente el silencio. A Sartre, en cambio, le gustaba el ruido y escribía en los cafés. ¿Tienes alguna manía a la hora de crear? ¿Alguna rutina establecida, música, silencio… o te basas en la inspiración del momento?
R.L.C.: No tengo manías, supongo. Solo que siempre escribo en el mismo sitio, en la misma silla y a las mismas horas. Pero no creo que eso sean manías. Rutinas sí, porque pienso que hay que ser constantes y escribir todos los días y las horas que se pueda.
No soy exigente. Puedo escribir con ruido a mi alrededor y, a veces, con música de fondo.

 P.F.: Eres muy disciplinada y la disciplina tiende un puente hacia el éxito, te lo aseguro. A mí me falta ese puente. ¿Vives la soledad del escritor? ¿Necesitas compartir lo que escribes con alguien? ¿Grupos o tertulias literarias, familiares, amigos... ?
R.L.C.: Sí. Para escribir necesitas estar solo, y el hecho de tener enfrente de mi ventana la catedral y el campo, son un marco incomparable que me inspira y me olvido de salir y relacionarme con los demás. Doy a leer mis escritos a mis hijos, a mis amigos y a algún escritor que es implacable con sus críticas, pero que se lo agradezco.   
Creo que es imprescindible que alguien te lea, te corrija, y te haga ver tus defectos. Echo de menos encuentros con escritores, tertulias, y las reuniones que teníamos asiduamente los antiguos compañeros de taller.

P.F.: Yo también echo de menos ese tipo de tertulias. ¿Cómo es tu proceso de corrección?
R.L.C.: Prefiero escribir todo el texto poniendo lo que me sale para luego ir corrigiendo el borrador.  Lo que ocurre es que el proceso de corregir no termina nunca, siempre se puede mejorar.

P.F.: ¿Alguna vez te has sentido bloqueada, sin ideas? Y si ha sido así, ¿cómo lo has superado?
R.L.C.: No, afortunadamente. La fuente de mi imaginación mana con fluidez. Siempre tengo en la retaguardia ideas para un cuento, una novela, sólo esperan a que les dé vida. El escritor debe controlar el proceso creativo de principio a fin teniendo siempre presente qué es lo que quiere contar, así es más difícil bloquearse.
Ocurre que nunca me pongo a escribir si no tengo antes una idea que va cobrando forma en mi cabeza y pugna por salir. Otras veces es una conversación, algo que he visto en la calle, un artículo que leo… En ese momento concibo un argumento y, si no tengo tiempo, lo anoto para que no se me olvide y más tarde, lo desarrollo, quizá por eso no me he enfrentado al papel en blanco. Hasta ahora, siempre tengo una historia que contar, lo que necesito es tiempo para gestarla y parirla.

Con Pilar Galán, excelente escritora extremeña,
quien escribió el prólogo de su primer libro.
P.F.: Digna tú por esa fuente que no deja de manar. ¿Cuál es tu ambición como escritora? ¿Adónde quieres llegar?
R.L.C.: Pienso que una de las premisas más importantes que debe asumir un escritor es la de creer en sí mismo, confiar en su intuición y capacidad, aunque se equivoque. Solo con una actitud positiva y ambiciosa se alcanza la genialidad.
Pretendo ─si me dejan─ abrirme un hueco en el mundo literario. Creo que es innato en nuestra condición humana la idea del triunfo, y eso incluye el deseo de tener éxito en todos los campos: familiar, social, personal y profesional. El que diga lo contrario, miente.
Por tanto, como escritora me gustaría que mi obra fuera conocida y apreciada por un gran público, que disfrutaran con ella y pudiera aportarles algo positivo. Aunque la literatura no vive de lo inmediato y una novela puede tardar muchos años en ser reconocida.  

P.F.: No puedo estar más de acuerdo contigo. Estoy segura de que lo vas a conseguir. ¿En qué proyecto estás trabajando ahora?
R.L.C.: Estoy terminando una novela histórica. Es mi salto a la novela. Necesito desarrollar situaciones más complejas y que, por tanto, requieren más número de páginas.
           
P.F.: ¿Qué libro te gustaría escribir?
R.L.C.: Casi nadie está seguro de lo que escribe, yo, al menos, no lo estoy. Me gustaría escribir uno que perdurara por encima de las modas y de las generaciones y que gustara a mayores y jóvenes. Que dejara un regusto en el lector y le provocara releerlo.

P.F.: Como todo escritor, buscas la inmortalidad. ¿Tienes algún consejo para los que desean fervientemente ser escritores?
R.L.C.: No soy nadie para dar consejos pero si me lo pides, diría que se armen de paciencia y tesón. Que sean capaces de sacrificar deporte, familia, amigos, diversiones, por amor a la escritura. Y que no le escuezan las horas que le dedica. Borges decía: «Escribo para evitar el arrepentimiento que sentiría si no escribiera». Pues el que se sienta realizado escribiendo, que lo haga. Para muchos sí puede resultar la catarsis de la que hablabas.

Rosa con su primer libro "La nueva Caperucita"
 P.F.: Sí, es cierto, el oficio de escritor es muy solitario y siempre sacrificas algo en el camino; pero por otro lado, a raíz de la cita de Borges a la que haces referencia, también la escritura tiene algo de catártico. Háblame de tus libros. ¿Cuál es tu primer libro publicado? Y qué sentiste cuando lo viste entre tus manos…
R.L.C.: Que te publiquen un libro es como parir un hijo, algo que has engendrado, alimentado y parido. Mi primer libro fue La nueva Caperucita, una colección de cincuenta y dos microrrelatos publicados por El País literario a finales del 2008.  Sentí una gran emoción, dicha, y el temor de que no gustara.

P.F.: Además tengo que decir que fui testigo de ese nacimiento que actualmente va por la segunda edición. El título alude a una Caperucita contemporánea, perdurable en el tiempo pero que ha evolucionado, y con el ingrediente del humor, apreciable en todos tus micros. De todos tus libros, cuál es el niño bonito. ¿Y de tus libros inéditos cuál es el más ambicioso?
R.L.C.: Eso no lo sé. No quiero decantarme por ninguno. Es como si le preguntas a una madre que a qué hijo quiere más. Puedo estar más satisfecha de unos que de otros. Creo que el más ambicioso es el último… por ahora.

P.F.: Qué género te gusta más: cuento, novela…
R.L.C.: Ambos. Ocurre que, si estoy inmersa escribiendo una novela, no me dedico a escribir cuentos. Y a la inversa. Pero para mí, los dos géneros son  igual de gratificantes.

P.F.: En La suma de los días, Isabel Allende dice que eligió el personaje de la extremeña Inés de Suárez por dos líneas que había leído sobre ella en documentos sobre la Conquista de Chile. Esa mínima información le picó la curiosidad. ¿Sobre qué personaje real te gustaría escribir un libro y qué personaje te gustaría parir?
R.L.C.: Por ejemplo de  Leonor de Guzmán, la amante de Alfonso XI y madre de muchos de sus hijos. Una mujer culta, muy inteligente y bien dotada para la política.
Me gustaría parir un personaje redondo, complejo, rico en matices, un personaje que dejara huella en mis lectores y perdurara en el tiempo.

P.F.: Seguro que lo harás, es más, espero que lo hagas. ¿Tienes alguna anécdota que te gustaría contar y que tenga que ver con la escritura?
R.L.C.: Bueno, en una entrega de los premios Planeta, en Barcelona, me presentaron como una escritora extremeña a Jordi Pujol padre, y me preguntó si yo era una de las finalistas al premio. Me eché a reír y le saqué de su error.

Asistiendo a la LVI edición de los Premios Planeta
con Boris Izaguirre, Jordi Puyol y Espido Freire.

P.F.: No es de extrañar que te veamos cualquier día, no como invitada (qué envidia) sino como finalista a los Premios Planeta. ¿Cuánto tiempo diario le dedicas a la escritura? ¿Prefieres por la mañana o por la tarde?
R.L.C.: Ahora, todo mi tiempo. La escritura es un vicio, o si quieres, una necesidad. Al menos escribo unas doce horas diarias. Rindo más por la mañana, pero prefiero la noche, el silencio. A veces miro el reloj y son más de las cuatro de la madrugada y apago el ordenador porque entiendo que es necesario dormir. Eso dicen. Porque por mí, me quedaría toda la noche ante el ordenador. Luego, lo compenso con la siesta.

P.F.: No sabes cómo te entiendo. Créeme, también es necesario dormir… ¿Sientes que te apoyan en tu tarea de escribir? y de ser así, quién o quienes te apoyan más…  o sientes que eres una incomprendida por gastar tu tiempo en esto en vez de hacer otras cosas más sociales.
R.L.C.: Te respondo con otra pregunta: ¿Crees que es poco social escribir para la sociedad? No pienso que estoy malgastando el tiempo. Hago lo que me gusta, aunque eso implique sacrificio. Pero un sacrificio gozoso. Hay que renunciar a muchas cosas pero, como dice el refrán: Sarna con gusto no pica.
Sobre si me siento apoyada… En casa lo hacen a su manera, dejándome todo el tiempo para mí, regalándome parte de su tiempo, leyéndome. Otras personas me apoyan y me animan a seguir, me ayudan, opinan sobre mis escritos, pero pienso que con subjetividad, porque en su mayoría son muy indulgentes.

P.F.: Volviendo a Umbral, en una de sus columnas bajo el título “Oficio de leer” publicadas por El Mundo, dijo que las relaciones entre leer, vivir y escribir, dan, ciertamente, mucho que pensar. A colación de la pregunta que usas como respuesta, y hablando de Sociedad ¿Qué opinas del camino que lleva la sociedad actual, de los políticos, de la crisis y todo ello con el devenir de la literatura?
R.L.C.: Últimamente estoy decepcionada de la política y de los políticos. Pienso que en política se va a servir al pueblo, no a vivir de ella. Pero muchas veces, no se elige a los más capaces y mejor preparados para un cargo, sino a los más dúctiles y obedientes, o a los amigos. Hoy día se han perdido la mayoría de los valores tradicionales y esto ha llevado al desencanto de los jóvenes y de mucha gente, de todos los partidos. Porque en cualquier profesión no debe perderse nunca la dignidad ni la honestidad, pero en política creo que hay que ser aún más transparentes porque los ciudadanos les han dado su confianza para que gobiernen y traten de conseguir una sociedad mejor, no una casta corrupta. Y en política especialmente, hay que predicar con el ejemplo.  
Por otra parte, los recortes en cultura y educación afectan a toda la sociedad. La falta de ayudas a instituciones culturales repercute negativamente en los escritores. Los efectos de la crisis son una espiral: si la economía se para, no hay trabajo; si hay paro, no se consume; si no se consumen libros, las editoriales no publican, o publican poco y arriesgan menos aún, por no hablar de la quiebra de muchas de ellas.
Respecto a la Literatura, siempre ha aportado valores, crítica y soluciones a la sociedad y en estos tiempos creo que no varía de la de otras épocas, aunque se caiga en el desánimo de la inutilidad de la escritura frente a la brutalidad. La gente no busca verdades absolutas pero se refugia en los libros para que, a través de sus páginas, sienta admiración o vergüenza de ser quienes somos.
Tengo la sensación de que asistimos a un fracaso social a nivel mundial, y estamos en un estado de emergencia. Y en literatura, no sólo hay algo de hondamente inútil, sino también mucho de heroico en ella. Porque leer y escribir representan ejercicios de inteligencia, de aventura, de desacuerdo, de provocación,  de sentido común frente al pánico, el disparate y la indiferencia. 
Pero ocurre que, hundidos en la materialidad cotidiana, a cuestas con la pobreza, el desahucio, la desigualdad, el engaño, la corrupción, alguno podrá rebatir la eficacia de los libros. Podríamos pensar: ¿A quién puede interesarle el mundo de la fantasía, de la palabrería, mientras se está en un estado de sitio, sin tregua? Por otra parte, si todas las obras, desde Platón hasta el último ganador del Cervantes ya han demostrado que toda la cultura, todo el conocimiento acumulado no pueden hacernos mejores como sociedad, si está claro que este es un momento en el que las acciones tienen preeminencia sobre la reflexión, ¿tiene sentido hablar de aportaciones literarias?


P.F.: Al compás de tus reflexiones y sobre todo contestando a la última pregunta que lanzas al aire, yo afirmaría, como sostiene la escritora estadounidense Nicole Krauss, que La literatura, como el arte, aporta consuelo a quien lo disfruta, sobre todo en unos momentos convulsos como los que vivimos actualmente” y por lo tanto no perdamos de vista la importancia de su papel, lo que nos lleva a tener esperanza.
Por otra parte me alegra que te sientas apoyada en tu devenir con la escritura, porque la comprensión hace el camino más fácil. ¿Cómo es el proceso de escribir y publicar? Y estoy pensando en las editoriales, la espera del escritor a la hora de obtener una respuesta…
R.L.C.: Si me lo preguntas en general, te diré que el proceso de escribir es gratificante y el de publicar, desesperante. Los libros se estrellan contra el muro de las editoriales que muchas veces ni responden, y no apuestan por autores noveles. A nivel personal, te diré que he tenido mucha suerte (o porque me lo he currado y he perseverado). No he tenido problemas para publicar, por lo que estoy muy agradecida a las personas que han creído en mí y me han dado esa oportunidad.

Presentando sus libros en Madrid
P.F.: Estoy segura de que tu suerte ha venido acompañada con el trabajo que haces, que yo sé que es mucho. ¿Qué libro publicarás próximamente?
R.L.C.: Una novela histórica ambientada en el siglo XVI, que espero vea la luz este año 2013.

P.F.: Una información privilegiada. La esperamos con ganas. ¿Quieres añadir algo a esta entrevista?
R.L.C.: Que te agradezco la deferencia que has tenido de dedicar tu tiempo al diseño de las preguntas y a colgarla en tu blog. Te animo a seguir escribiendo y te felicito por esa VentanaDieléctrica que ilumina a los escritores, la abres al mundo, y hace pasar un rato agradable a tus lectores virtuales.

P.F.: VentanaDieléctrica está orgullosa de abrir su ventana a personas como tú, llenas de vitalidad, tesón, proyectos y futuro. Agradezco tu valentía al ponerte en mis manos, gracias por haberme concedido tu tiempo, por tus palabras y por haber compartido tus experiencias y tus reflexiones.
Estoy deseando poder hablar de tu próxima novela en mi blog, dar esa primicia.
Te deseo muchos libros y muchos éxitos.





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